Habitualmente, las mayores crisis de comunicación son provocadas más por una deficiente gestión del caso que por el episodio que las ha desencadenado. La falta de empatía hacia las víctimas, reacciones inapropiadas por parte de un directivo ante la opinión pública o la ausencia de arrepentimiento y de disculpas hacia los afectados puede empeorar la situación y causar daños a la imagen de una compañía difíciles de reparar. Son fallos de acción u omisión que probablemente no se cometerían con un adecuado ejercicio de prevención y reflexión. En ocasiones las crisis vienen originadas por un spot publicitario poco afortunado, por un tuit a destiempo que hiere sensibilidades o, simplemente, por un lamentable error de cálculo. Decía Rocío Pérez de Sevilla en este mismo blog que lo más difícil … [Leer más...]