Ocurre más a menudo de lo que pueda parecer. Una empresa atraviesa una crisis que desborda a la organización. En medio del caos, entre llamadas telefónicas de periodistas y reuniones internas para determinar el alcance de la situación o consensuar una respuesta a sus diversos stakeholders, la compañía olvida precisamente a su público más importante: el interno. Se trata de un error garrafal que puede atribuirse al desconcierto habitual en estas situaciones y a la falta de preparación adecuada para hacerles frente. El olvido puede tener efectos catastróficos ya que el trabajador es la primera fuente a la que recurrirán los públicos externos -medios de comunicación incluidos- para saber exactamente qué ha ocurrido. Los equipos de gestión de crisis suelen volcar su atención en la … [Leer más...]