El miedo a conceder entrevistas a periodistas considerados demasiado agresivos es algo común entre personajes públicos que temen quedar en evidencia ante preguntas comprometedoras por parte del reportero. En España, figuras como Ana Pastor han popularizado un formato de entrevista incisiva y punzante, en la que muchas veces el invitado es puesto literalmente contra las cuerdas. El propio líder de Podemos, Pablo Iglesias, reconoció en su día que la entrevista que le hizo la periodista fue, sin duda, una de las más difíciles a las que había tenido que enfrentarse en su vida.
Pero vayamos más allá de nuestras fronteras para analizar el caso de la controvertida entrevista en directo realizada en 2013 al alcalde de Londres, el conservador Boris Johnson, en The Andrew Marr Show, uno de los programas más populares de la BBC. En ella, el periodista Eddie Mair, que sustituía ese día en el espacio a Andrew Marr, vapuleó literalmente al regidor, que quedó en entredicho ante miles de espectadores por sus evasivas ante determinadas cuestiones planteadas a lo largo de la conversación.
En principio, Johnson creía acudir al programa para promocionar un documental sobre su figura y su gestión que iba a emitirse al día siguiente en el canal público. Sin embargo, lo que para el alcalde iba a ser un ejercicio de autobombo terminó convirtiéndose en una pesadilla de la que tardó mucho tiempo en recuperarse.
En los primeros compases de la entrevista, Mair deja que el regidor se confíe y comience hablando de inmigración, llevando la conversación a su terreno. Pero a partir de ahí es cuando el presentador empieza a poner en entredicho al alcalde sacando a colación algunos de los detalles más oscuros de su pasado. Desde su despido del Times por inventar citas para un artículo a cómo mintió al entonces líder de su partido, Michael Howard, al que negó haber tenido una aventura extraconyugal.
Visiblemente dubitativo, Johnson hace un nuevo intento de llevar la conversación a su terreno, refiriéndose a la situación de la economía británica, pero Eddie Mair continúa sacando los trapos sucios del político. En esta ocasión se refiere a la grabación de una llamada telefónica en la que un amigo del alcalde le pide a este la dirección de un periodista al que quiere dar una paliza y “partirle las costillas”. En la grabación, Johnson responde a su amigo que le facilitará la dirección.
El regidor, que para entonces es la viva imagen del desconcierto, afirma entonces que “a la gente no le importan las conversaciones que he mantenido con mis amigos hace 20 años ni una ridícula invención de citas y, ¿cuál es la tercera acusación? No la recuerdo.”
Pese a que surgieron críticas aisladas sobre la agresividad de Mair hacia el alcalde de Londres, este no dudó en alabar el trabajo realizado por el periodista durante la entrevista. Toda una muestra de elegancia que refleja que en países como el Reino Unido existe un profundo respeto hacia el papel del periodismo y a la creencia de que el fundamento de esta profesión es buscar la verdad y contarla, como solía explicar Ben Bradlee, ex director del Washington Post.
La aparición de Boris Johnson en The Andrew Marr Show es un ejemplo de cómo no hay que afrontar una entrevista en televisión del que podemos extraer claras conclusiones:
- Si vas a atender una entrevista en televisión, averigua todo lo posible sobre el espacio en el que va a emitirse y su formato. ¿Es en directo o diferido? ¿Cuál es el formato? ¿Qué temas quieren tratarse?
- Investiga a fondo sobre el entrevistador y su estilo. Visiona programas anteriores y analiza el tratamiento que hace de las distintas temáticas que aborda.
- No improvises nunca, menos aún cuando la empresa o la institución a la que representas está viviendo una crisis.
- Prepárate para el peor escenario, especialmente si hay temas delicados que pueden surgir a lo largo de la conversación. Tu departamento o agencia de Comunicación debe trabajar contigo en la elaboración de un documento de Questions and Answers que contenga las preguntas que, previsiblemente, surgirán durante la entrevista, especialmente aquellas más difíciles.
- No muestres enfado o malestar ante preguntas agresivas. Piensa que el periodista está haciendo su trabajo, que consiste precisamente en ir al fondo de la cuestión.
- ¿Hay que evitar las entrevistas con periodistas demasiado punzantes? No necesariamente. Pero sí es obligatorio prepararse convenientemente para afrontarlas. De ahí la importancia del media training a cargo de profesionales con experiencia.
Transcripción de la entrevista (cortesía de la BBC) aquí
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