En mi último post expuse los casos de celebrities que fueron contratadas como embajadoras de marcas de renombre y que, lejos de ayudar a estas, dañaron su reputación tras protagonizar escándalos de diversa índole o exhibir comportamientos poco ejemplares.
Es lo que tiene vincularse a un famoso: de la misma manera que este puede dar un fuerte impulso a una empresa -léase Rafa Nadal- también puede perjudicarle seriamente y afectar, incluso, a sus resultados de negocio.
Tal es la relevancia de este tema que la Universidad de Connecticut analizó el impacto que la publicidad negativa asociada a un famoso contratado por una marca puede tener en la cotización de las acciones de esa compañía. Los autores del estudio repasaron 128 casos de publicidad negativa ocurridos entre 1988 y 2016. Además de comprobar la repercusión dañina que el episodio tenía en Bolsa, los investigadores verificaron que una respuesta rápida de la empresa afectada en forma de declaración pública marcando distancias con el famoso de turno, o incluso cortando lazos con él, se tradujo en un incremento del 2,10% en el valor de las acciones en las semanas siguientes.
El estudio mencionado cuantificaba así, por primera vez, el impacto económico que puede tener el patinazo de una figura pública en la marca a la que representa. Por todo ello, conviene que antes de elegir a una celebrity como embajadora de tu empresa, tengas en cuenta estas recomendaciones:
Sé coherente. Mucha gente se sorprendió cuando Pepsi eligió a Kendall Jenner, una miembro del clan Kardashian, como protagonista de un spot que trajo cola. No parece, desde luego, la elección más acertada para la marca de refrescos. Por eso es importante que selecciones a un famoso cuyos valores vayan en línea con los de tu compañía.
Repasa su historial. Analiza a qué otros productos ha representado el famoso anteriormente y si ninguno de ellos chirría con el tuyo o compite directa o indirectamente con él.
Transmite credibilidad. Si un famoso es la imagen de tu producto, además de decirlo tiene que parecerlo. Por ejemplo, si eliges a una actriz para promocionar tu marca de bolsos, no estaría de más que de vez en cuando aparezca públicamente llevando uno de ellos.
Elige el mejor momento. Una celebrity puede ser reconocida por el gran público pero, por el motivo que sea, no encontrarse en un momento de plena actividad. Puesto que la inversión que vas a hacer es considerable, busca famosos que, a ser posible, estén en ese momento en la cresta de la ola.
Analiza su presencia en redes. Algunos de los disgustos que puede ocasionar una celebrity a una marca tienen que ver con su perfil digital. Seleccionar a un famoso con tendencia a desatar la polémica en las redes es una elección poco aconsejable. Lo mismo vale para los influencers: Nestlé vivió un momento crítico cuando un youtuber que patrocinaba uno de sus productos, @Jpelirrojo, expresó su satisfacción “cuando un toro coge y mata a un torero”. Días antes había muerto el torero Víctor Barrio embestido por un toro. El escándalo fue tal que el hashtag #BoicotNestlé no se hizo esperar. Alarmada, la marca no dudó en romper sus lazos comerciales con el mencionado youtuber.
Como siempre, excelente!!